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Pimientos asados en la parrilla con queso estilo argentino

pimientos con queso (1 de 1)

Lo bueno que tiene el tener amigos extranjeros es que se amplían enormemente las posibilidades de aprender nuevas recetas y conocer nuevos ingredientes.

En este caso, ha sido un argentino el que me ha hablado de esta preparación. Bueno, sé que la he alterado un poquito, en ello consiste la fusionfood, ¿no?.

Así que, aprovechando que estábamos haciendo un churrasco en casa me atreví a probar. Y os aseguro que está de vicio.

Dado que se hace en la barbacoa, cuando aún hay fuego, nos sirven de acompañamiento a esas cervezas que se disfrutan antes de la comida, a la espera de que se hagan las brasas y mientras charlamos con nuestros invitados.

Ingredientes:

  • Dos pimientos rojos
  • Cuatro tacos de queso tipo tetilla
  • Orégano
  • Una buena barbacoa

Paso 1

Lo fundamental de esta receta es tener un buen fuego.

Y es que no se hace con la brasa, sino que se prepara cuando aún tenemos fuego.

En mi casa hacemos la brasa con leña, no con carbón, con lo que aún está más rico.

Paso 2

Limpiamos muy bien los pimientos y los cortamos por la mitad en sentido longitudinal.

Les eliminamos las semillas y los envolvemos muy bien en papel albal. Sí, ya sé que os dije que el papel albal no es bueno, pero en este caso, es la única manera de hacerlo. Así que si no queréis arriesgar, no podréis hacer la receta.

Eso sí, el papel albal se colocará con la parte brillante hacia el pimiento.

Paso 3

Pondremos los pimientos así preparados en medio del fuego, sin miedo, a lo loco, y dejaremos que se hagan durante una media hora.

De vez en cuando les daremos la vuelta, para que se hagan igual por todas partes.

Sabremos que están cuando, al cogerlos con las pinzas, éstas toquen en blando.

Paso 4

Una vez listos los sacamos del fuego y les retiramos el albal con mucho cuidado para no quemarnos.

Es importante hacer este paso con el pimiento caliente, pues será lo que conseguirá derretir el queso.

Así que, una vez retirados del fuego y ya libres del papel albal, los pondremos en la bandeja en la que los vayamos a servir y les pondremos encima un trocito de queso tipo tetilla (de Arzúa).

Espolvoreamos con un poco de orégano y dejaremos unos minutos que se derrita el queso.

Se sirven todavía calientes.

Buen provecho

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